Pollo en rajas con crema

El pollo en rajas con crema es un platillo reconfortante y lleno de sabor, muy presente en la cocina casera mexicana. La suavidad de la crema, el toque ahumado del chile poblano y la textura del queso derretido hacen de esta receta una opción perfecta para la comida familiar.

🍗 Ingredientes

  • 1 pechuga de pollo
  • 3 chiles poblanos
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 2 dientes de ajo
  • 1 cebolla mediana
  • 1 taza de elote amarillo (natural o de lata)
  • 2 tazas de crema natural o crema ácida
  • Queso manchego rallado o el de tu preferencia, al gusto
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

🔥 Preparación paso a paso

  1. Preparar el pollo: Corta la pechuga de pollo en trozos pequeños del tamaño de tu preferencia y reserva.
  2. Tatemar los chiles poblanos: Asa los chiles directamente sobre el fuego o en un comal caliente hasta que la piel esté completamente quemada. Colócalos en una bolsa o recipiente tapado y déjalos sudar durante 10 minutos.
  3. Cocinar el pollo: En un sartén amplio, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega el pollo, sazona con sal y pimienta negra y cocina hasta que esté bien dorado.
  4. Limpiar y cortar los chiles: Retira la piel quemada, las semillas y las venas de los chiles poblanos. Córtalos en rajas (tiras delgadas) y reserva.
  5. Agregar verduras al pollo: Filetea la cebolla y pica finamente el ajo. Añádelos al sartén con el pollo y cocina hasta que la cebolla esté transparente.
  6. Incorporar las rajas y el elote: Agrega las rajas de chile poblano y el elote. Mezcla bien y cocina unos minutos para integrar los sabores.
  7. Agregar la crema: Incorpora la crema natural o crema ácida. Mezcla y cocina a fuego bajo durante unos minutos.
  8. Rectificar el sazón: Ajusta de sal y pimienta si es necesario.
  9. Agregar el queso y gratinar: Añade el queso rallado, tapa el sartén y deja cocinar unos minutos hasta que el queso se derrita y gratine ligeramente.
  10. Servir: Retira del fuego y sirve caliente.

🍚 Sugerencia para servir

Este platillo es ideal para acompañar con arroz blanco, tortillas calientes o pan. Una receta cremosa, rendidora y perfecta para cualquier día de la semana.

Un clásico que nunca falla en la mesa mexicana.
¡Buen provecho!